lunes, 23 de mayo de 2016

¿Obsesionado con tu índice "Klout"? Existen otros indicadores de influencia social que inciden en tu Marca Personal y en los Procesos de Selección.




Introducción.

Una gran parte de las personas y organizaciones que tenemos una vida digital activa, solemos estar pendientes de todo tipo de mediciones, indicadores, tasas de conversión, tasas de rebote, tiempos medios de lectura de blog o de permanencia en web/tienda virtual, número de contactos y followers en Redes Sociales, likes, leads, prospectos, Engagement, Growth Hacking, amén de un sinfín de métricas y KPI,s. que, en definitiva y en menor o mayor grado, afectan todas a nuestra Marca, ya sea esta Personal, Profesional o Corporativa.


KPI. Key Performance Indicator, es un indicador clave, medidor de desempeño o indicador clave de rendimiento. Es una medida del nivel del desempeño de un proceso. El valor del indicador está directamente relacionado con un objetivo fijado de antemano y generalmente se expresa en porcentaje. Un KPI se diseña para mostrar cómo se progresa en un aspecto concreto, por eso es un indicador de rendimiento.

«Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide , no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre». William Thomson

En la gestión de nuestra Marca Personal, para no perder la perspectiva, y parafraseando al maestro Guillem Recolons, existirían básicamente dos categorías de indicadores de progreso reales:


  • Los indicadores de bienestar, que comprenderían los ingresos, los contactos que nos aporten valor, las mejoras laborales, las mejoras en la calidad de vida, las referencias profesionales positivas, las recomendaciones externas y las mejoras estadísticas en general.
  • Los indicadores de "vanidad", que básicamente no nos dan de comer pero que, a cambio, alimentan enormemente a nuestro ego.


La presente publicación va sobre estos últimos y sobre dudas razonables, concepciones erróneas, sobrevaloraciones en cuanto a su importancia, clamorosos malentendidos y, en resumen, sobre la general desinformación existente en torno a ellos y a su incidencia real en nuestra Marca Personal.


Los denominados "indicadores de vanidad" vienen, básicamente, a proporcionarnos una métrica de lo que se ha dado en llamar nuestra "influencia social", de nuestra capacidad de influir en otros a través de nuestras redes sociales.



En definitiva, de nuestra calidad como "influencers".




Comencemos por lo más elemental: Número de Contactos, Followers, Seguidores y Amigos virtuales.

Aquí nos vamos a encontrar con dos factores básicos: la calidad de los mismos y el cómo y el cuánto reaccionan e interaccionan "a" y "con" nuestras publicaciones.


Y, como todo, es tremendamente relativo; obviamente será mejor tener 5.000 seguidores/amigos/contactos que tener 500. De principio.


Porque si los 500 tienen una enorme "autoridad" social e interaccionan de continuo con nosotros, mientras que en el caso de los 5.000, se trata de personas inactivas, apáticas, observadoras pero no partícipes, con escasa implicación y que rara vez se dignan a comentar o compartir nuestros estados, publicaciones o posts; probablemente en este ejemplo sea preferible la opción de tener 500.


Obvio decir que la "compra de seguidores", aparte de decir bastante poco de tu integridad en Redes Sociales (suelen hacerlo los partidos políticos, con lo que ya está todo dicho sobre el nivel "ético" de esta práctica), probablemente no vas a conseguir que las métricas sobre tu influencia social se muevan un ápice, ya que se trata de cuentas "zombis", inactivas y/o de nula calidad. A lo sumo, puedes lograr con bastante seguridad que tu "postureo" sea fácilmente detectable. No suele ser muy normal que tu cuenta de Twitter, abierta hace tan sólo 3 meses y en la que a duras penas has colgado 5 tuits (3 de ellos auténticas paridas, reconócelo ahora que nadie nos ve), tenga más de 15.000 followers, en su mayoría procedentes de ignotos países en vías de desarrollo y de difícil ubicación en el mapa.




Continuemos por el, quizá, menos popular: el Kred.



Este índice esta desarrollado bajo el principio de que “Todos tenemos influencia en alguna parte”.

Kred ofrece puntuaciones globales de la red, así como resultados únicos dentro de cada una de las comunidades de un usuario.


Kred maneja dos tipos de puntuaciones: la influencia de una persona y su extensión (la parte verde del "escudo") que se mide entre 0 y 1.000 (a una puntuación más alta, mayor influencia) y el Outreach o alcance, que se mide en base a las acciones del usuario hacia el contenido de los demás (básicamente compartir). Este valor (el de la zona celeste del "escudo") oscila entre 0 y 12.


El índice puede segmentarse por categorías o áreas de actuación profesional.


La principal característica de Kred es, en palabras de sus responsables, su absoluta transparencia, ya que explica con todo detalle ambos modos de puntuación: cómo se calculan, cuáles son los parámetros que influyen y de qué modo lo hacen.


Otra característica singular es que otorga también puntos por los logros del usuario en el “mundo real”, lo que se denomina “Momentos Kred”. Lo único que se debe hacer es enviarles un archivo en PDF con los logros acreditables que aportan puntos.


Como crítica podríamos comentar la muy excesiva importancia (casi exclusiva) que le dan a la actividad en Twitter y Facebook, relegando las actuaciones en otras Redes Sociales.


Decir, por último, que su "curva de aumento de índice" (algo común, por cierto, al resto de medidores) no es proporcional sino progresiva en cuanto a la dificultad; esto se traduce en que es muchísimo más difícil pasar de 800 a 850 que de 200 a 250, por poner un ejemplo. O de 10 a 12 que de 4 a 6.





Pasemos ahora al más conocido y popular: el Klout.



"Mi índice Klout es 67......¿cuál es el tuyo?" (Pregúntese con cierto aire de displicencia, cuando no de directa condescendencia).

¿Te resulta familiar?. Pues de esto va el índice Klout. De que es el más conocido y popular y, por tanto, el que más se presta al "postureo" de toda una fauna de "parvenues" y demás arribistas del mundo 2.0 . 


Suele incluirse en los CV como quien incluye el expediente académico, aquel Máster que hiciste en Palo Alto (California) o el par de años que pasaste en Cupertino, trabajando codo con codo con Steve Jobs; además, los reclutadores suelen ser bastante receptivos al mismo (existen honrosas excepciones), habiéndose dado incluso el sangrante caso de que entre perfiles con una diferencia estratosférica en experiencia, habilidades y competencias, justo a favor de quién tenía el Klout más bajo, se ha optado por elegir al otro aspirante, básica y exclusivamentemente por tener un Klout superior. Y se trataba de posiciones ejecutivas de muy alto nivel.


Lo que demuestra una vez más que la omnisciencia no existe, ni tan siquiera entre los recruiters y headhunters, esos seres hiperbóreos. ;-)


Sí, efectivamente, mi índice Klout es un más que discreto 56. ¿Se ha notado en exceso?. 
Yo le llamo, con cierto toque magnificador, "tendiendo a 60".....




Aunque un índice en el que Justin Bieber obtiene la máxima puntuación, algo reservado a un selecto grupo de elegidos, como Barak Obama por su famoso tuit "Four more years" y poco "more", amén de otros personajes y "celebrities", por interacciones similares y así, pues... qué queréis que os diga.... (Muy "picado" con el 56, oye).

Ya un poco más en serio........

Poco más que sea original se puede decir, en general, sobre el índice de influencia social más conocido y popular, que lleva años haciendo correr ríos de tinta, del que tanto sus más fanáticos adeptos como sus más acérrimos detractores se cuentan por millones y del que, igualmente, una de las mayores críticas que recibe trata del absoluto obscurantismo y la nula transparencia sobre los algoritmos que se utilizan en su elaboración.


La puntuación que Klout otorga está también situada en una horquilla de 0 a 100, con una "curva de dificultad" progresiva, en la que avanzar un punto cuando tienes 80 es infinitamente más difícil que hacer lo propio si tu Klout es de 10, por poner un ejemplo chusco.



Esta puntuación incorpora más de 400 datos, parámetros y combinaciones de atributos, extraídos de un alto número de redes sociales en las que, por supuesto, hemos de tener presencia.

Sin embargo, los algoritmos que se usan para estimar el índice Klout resultante suelen variar cada cierto tiempo y jamás han sido hechos públicos.


Por resumir, el valor que arroje este índice va a depender, básicamente, de tres características principales:


  • True Reach (Alcance real): Número de amigos/contactos/seguidores a los que tenemos acceso, puntuando positivamente los contactos relevantes y la intensidad de las interacciones.
  • Amplification Probability (Alcance): Probabilidad de que los contenidos que publicamos sean utilizados por otros usuarios, ya sea en forma de retweet/compartir/recomendar/ o provocando hilos de conversaciones amplias.
  • Network Influence (Red): Personas que tenemos entre nuestros amigos/contactos/seguidores. El valor de esta característica será más alto cuánto más influyentes sean considerados los usuarios con los que interactuamos habitualmente.


Y acabemos el repaso con el SSI de LinkedIn



El índice SSI de LinkedIn o Social Selling Index es un indicador relativamente desconocido, que integra la propia red social para cuantificar diferentes métricas: la competencia del perfil de un usuario en un sector determinado, la capacidad de generar oportunidades de negocio en un ámbito concreto o la actividad realizada en determinados períodos de tiempo. Además de estas, el índice SSI sirve para cuantificar numerosas métricas más.

Partiendo del principio (discutible, también) de que si alguien está en LinkedIn es porque desea dar la mayor visibilidad social posible a su perfil profesional, ya sea con el objetivo de encontrar trabajo, enfrentarse a nuevos retos profesionales, localizar nuevos clientes o realizar contactos con otros profesionales que les aporten contenidos valiosos, conocimientos de interés o simplemente que les puedan ayudar genéricamente en su desarrollo profesional, es de suponer que es a este indicador al que más importancia y relevancia debiera darle.



LinkedIn es conocida coloquial y popularmente como "la red profesional", aunque de un tiempo a esta parte, la viralización en la misma de todo tipo de cartelería con frases motivacionales y de autoayuda pueda hacernos temer por su inminente "coelhización", a la que sólo le faltarían los enternecedores "vídeos de gatitos" para ser "otra red más", sin ningún tipo de debates profesionales, pero eso sí: plagada de miríadas de millones de currículums.

Al respecto de esto último, aconsejo vivamente la atenta y serena lectura del post de David Soler, Profesor de EADA Business School, titulado ¿Qué estrategia sigue LinkedIn?.

Pero volvamos al SSI LinkedIn.....


El Social Selling Index mide la actividad de un usuario en relación a cuatro pilares fundamentales:



  • Establecer la Marca Personal/Profesional: completar el perfil con información de valor y obtener validaciones de tus habilidades.
  • Encontrar a las personas adecuadas: conectar con profesionales de tu sector de actividad.
  • Interactuar ofreciendo información útil: compartir contenido de valor para los profesionales de tu red, participar en grupos e interactuar con otros a través de mensajes directos.
  • Crear relaciones: visitar otros perfiles y utilizar las búsquedas para conseguir nuevos contactos.
Estas cuatro medidas se dividen en cuatro partes de un total de 100 puntos, es decir, reflejan una cuarta parte de la cifra máxima que se puede alcanzar. Por lo tanto, representan un 25%, sin discriminar a ninguna de las áreas, es decir, a todas ellas se les atribuye idéntica importancia.

Veámoslo con un ejemplo: mi propio SSI LinkedIn ;-)




De principio vemos un índice de 79, resultado de la suma algebraica (redondeada al número entero superior) de los cuatro pilares o factores fundamentales. Arriba nos indica en percentiles la bondad (o no) del índice obtenido. En este caso se encuentra entre el 1% de los más altos de mi sector profesional (Consultoría Estratégica y de Operaciones) y entre el 3% más alto de toda mi red de contactos.

A la derecha podemos apreciar el "desglose" de las cuatro características.


Ahí vemos que existen dos: Establecer Marca Profesional y Crear Relaciones que, con un 24,01 y un 23,44 respectivamente, están muy cerca de alcanzar la máxima puntuación: 25.

En las otras dos restantes: Encontrar a las personas adecuadas e Interactuar ofreciendo información, con un 15,4 y un 15,98, respectivamente, aún sin ser valores "malos" (ni muchísimo menos), nos están indicando que son áreas en las que existen amplios márgenes y posibilidades de mejora.

Por tanto, una de las características de este índice es que nos permite conocer nuestros puntos de mejora en nuestra actividad en Linkedin, con el objetivo último de poder focalizarnos en optimizar nuestro posicionamiento en esta red social.


Como su nombre indica, “Social Selleing” es la práctica de establecer relaciones fuertes con potenciales clientes.


Este término ha catapultado su importancia debido al auge de los medios sociales y su potencial para incrementar la efectividad de conversión de clientes.







El SSI se actualiza diariamente, de ahí el gráfico sobre su evolución que podemos apreciar en color celeste.

Además, ofrece dos comparativas más, como son el índice SSI medio del sector de actividad en cuestión (en mi sector de actividad es de 24; al tener yo 79, me indica que estoy entre el 1% más alto) y el índice SSI medio de las personas de la red de contactos del usuario (en mi red es de 42; al yo tener 79, me indica que me encuentro dentro del 3% más alto).

Por último, para poder acceder a tu SSI LinkedIn y conocer tus datos, basta con que, con tu perfil de LindedIn abierto en un segundo plano, accedas a la siguiente url: http://www.linkedin.com/sales/ssi



Razones por las que prefiero SSI LinkedIn a Klout:


  • Me parece una puntuación mucho más profesional y objetiva ya que evalúa aspectos de la red en la que se supone que te comportas con mayor seriedad y profesionalidad, al tiempo que le das una mayor visibilidad a tu formación, a tus competencias y habilidades y a tu carrera profesional.
  • Los indicadores, el desglose resultante y los gráficos que acompaña son mucho más ilustrativos y clarificadores y ayudan enormemente a establecer estrategias futuras. Y además tienen muchos colorines. ;-)
  • En último lugar, pero no por ello menos importante, y aún teniendo en cuenta que los parámetros que ambos indicadores consideran no tienen absolutamente nada que ver entre sí, mientras que Klout me asigna un más que discreto 56/100 (tendiendo a 60), ISS LinkedIn me posiciona con 79/100 (casi superando 80). No hay color, por tanto. ;-)

Conclusiones finales.

Aunque en la inicial división entre los indicadores de "bienestar" y de "vanidad" nos referíamos a estos últimos como "aquellos que no nos dan de comer, pero alimentan el ego"; sería muy aconsejable, desde una óptica profesional y para que la Transformación Digital ya en marcha no nos "apisone", que prestemos atención a estos indicadores, no sea que en breve se conviertan en "los que nos dan de comer" realmente, ya que probablemente serán más valorados que cualquier otra característica en los procesos de selección, tanto de personal laboral como de profesionales freelancers y altos directivos.


Lo anterior no quiere decir, en modo alguno, que pierdas tu espontaneidad y antes de escribir una palabra en tus redes o blogs, te pongas a pensar en cómo afectará esa actuación a tus indicadores de influencia social.


Aunque las estrategias en Social Media nunca sobran, no vivas pensando exclusivamente en cómo aumentar tus índices de influencia social; si te comportases así, a buen seguro que tu actividad perdería, aparte de cierta espontaneidad, bastante calidad de fondo (el alma) en tus contenidos. Y eso tu comunidad lo notaría inmediatamente.


En puridad, los tres índices o indicadores de "influencia social" aquí reseñados tienen sus pros y sus contras (obviamente es Klout el más famoso y valorado, aunque también tenga sus detractores) pero, el sentido último que hemos de darle, como a cualquier valoración o métrica, es para qué se va a utilizar y con qué objetivo se hace la medición.

Y esto es válido tanto para el "medido" como para la persona u organización que califica y cualifica la(s) métrica(s) obtenida(s).


Una última reflexión sobre 
el valor real de las mediciones.



Para saber más:
(Fuentes utilizadas/ Reconocimiento de Autorías/ Créditos y Agradecimientos)


Kred. Official Site


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